Entrada destacada

FOTOGRAFO PARA ESCORTS EN MADRID DESDE 65 EUR

BOOK DE FOTOGRAFÍA PARA ESCORTS EN MADRID DESDE 65 EUROS Si trabajas tanto de escort independiente como en agencia de Escorts en Madri...

SUSCRIBETE A ESTE BLOG PARA ESTAR INFORMADO DE TODAS LAS NOVEDADES

Eres el visitante nº

sábado, 21 de octubre de 2017

Análisis sobre los derechos y obligaciones de los Profesionales del sexo.

 El sexo de pago: Una realidad que ha encontrado su sitio dentro de las nuevas tecnologías.
Existen muchos tabúes en nuestra sociedad y cuando se habla de los servicios de sexo de pago, vienen a la mente mil y una carga social al respecto; Sin embargo es un hecho que este servicio existe por la sencilla razón de que existen compradores; Lo que significa que es una empresa y como tal debe verse.

Análisis sobre los derechos y obligaciones de los Profesionales del sexo. Foto: patriagrande.com.ve
Análisis sobre los derechos y obligaciones de los Profesionales del sexo. Foto: patriagrande.com.ve
Para hablar de sexo de pago y sobre todo de los profesionales debemos referirnos a ello como un servicio existente en nuestro entorno, de quien se dedica a ello o quien hace uso de este servicio no deben caber prejuicios ni moralismos ante el hecho de su existencia. Una vez visto de esta manera y superados los tabúes que encierra este tema podemos ver con claridad que quien ofrece estos servicios podemos considerarlos como profesionales del sexo.

Somos muy dados a pensar que en este sector el lado profesional es única y exclusivamente femenino, la verdad es que no es así, un alto porcentaje de los trabajadores del sexo de pago pertenece al género masculino y sus vertientes. Sin hacer caso omiso a este hecho, mi análisis aunque sin un objetivo que no sea otro que el de analizar el significado de ser un trabajador sexual y que es a lo que se debe dicho oficio, doy comienzo a desgajar el tema.

He dicho antes que se trata de una empresa. Cuando buscamos un servicio es porque tenemos necesidades de alguna índole y tenemos que cubrirlas de alguna manera. Cuando tenemos hambre buscamos a los profesionales de la gastronomía; Si tenemos un problema legal buscamos un abogado; Si estamos enfermos buscamos un médico, pero, ¿dónde cabe el sexo de pago? ¿Cuándo lo buscamos? ¿Cuando tenemos necesidad de saciar la libido?  ¿Cuando tenemos la necesidad de tener compañía y no queremos complicarnos? ¿Cuando nuestro cuerpo necesita sexo y no queremos o no tenemos una relación? Es un hecho básico y fisiológico que el cuerpo necesita del sexo, independientemente de si existen emociones de por medio.

Da la impresión de que antaño todo esto era más fácil; Yo creo que más bien mucho más clandestino y discreto lo que lo hacía parecer fácil o pasaba más por alto;  Analicemos: siempre ha existido esta necesidad. Pero las “mujeres de bien” no podían dar esto a sus hombres si no existía el matrimonio de por medio (aparentemente) aunque lo pongo en duda partamos de la idea de que así era.

Entonces ¿Cómo se mantenía “fiel a su futura esposa un caballero que tenía necesidades”? Sencillamente haciendo uso de los servicios de las trabajadoras sexuales; Por esta razón es considerado el más antiguo de todos los oficios. La diferencia del ayer y el ahora es la hipocresía con la que se mantenía este hecho.

Hoy en día con la tecnología, los medios masivos de comunicación y todas las revoluciones que rodean la sexualidad se deja ver más esta profesión y con todo esto los profesionales del sector se hacen valorar como seres humanos con derechos y obligaciones los cuales hasta hace unos años se les negaba; Mientras más clandestino sea un hecho menos derechos tiene porque no existen bases donde poder manifestar esos derechos.

Ahora en pleno siglo XXI, la vergüenza es el pensar en que el que se dedica a ofrecer sus servicios mediante el sexo de pago es un amoral, es mala persona o tiene otra opción en la vida más que darse a la “vida fácil” sinceramente la negación a este oficio es el pensar que la libertad sexual es una utopía, no podremos verlo como un oficio hasta que la sociedad sea capaz de distinguir la lealtad de la fidelidad y aceptar el sexo como una necesidad individual completamente alejada de la familia. Esta última tiene su sitio en la sociedad y tiene un sitio privilegiado por ser el objetivo per se de la evolución humana y la preservación de la especie; Sin embargo interponemos la familia a la individualidad de aquí que el ser humano sufra de depresión y exista la violencia de género entre otras cosas, ya que finalmente si somos objetivos no se debe a otra cosa que a la frustración que ocasiona la pérdida de la individualidad.

Dicho esto y sin ánimos de convencer a nadie o ir en contra de nada analicemos lo que nos ocupa en este post:
Los profesionales del sexo de pago”; Todo individuo necesita ocuparse en algo y por alguna razón elige su profesión u oficio según se presentan las circunstancias en su vida cotidiana. Así sin más existe la opción de dedicarse al sexo de pago en todas sus vertientes. Hay un gran abanico de ofertas, así como hay un gran abanico de opciones, de filias, fetiches, gustos y preferencias lo importante para el profesional del sexo es tener claro hacia qué rama ofrecerá sus servicios.

De esta manera el profesional del sexo de pago está en la obligación de describir con todo detalle sus servicios y dar una idea clara de lo que se encontrará el interesado.

El principal problema de este sector es la publicidad engañosa y esto es debido a la publicidad masiva, los numerosos portales de contactos y la falta de seriedad en algunas personas; Sin embargo no sólo los profesionales pecan de esto sino también el comprador. La falta de legalidad en este sector es lo que provoca la falta de seriedad en ambos lados ya que es un pacto que tiene que ver más con el respeto mutuo.

Si un interesado busca algo en especifico y el profesional del sexo acepta solo por el beneficio económico que recibirá y realmente es algo que no hará, es donde empieza el problema que causa deficiencias en el sector; Como individuos debemos entender que cada uno tiene sus propios límites así como sus propias obsesiones y preferencias, partiendo de esto, si vemos este servicio como cualquier otro sería más fácil encontrar seriedad y profesionalidad.

La gran variedad y la libertad de elección es lo que hace mágica y única nuestra sexualidad, deberíamos estar agradecidos por ello, lamentablemente en todo existe el lado burdo que da cabida a la selección de lo que es aceptado o no en la sociedad, por otro lado, el profesional del sexo de pago tiene la mentalidad del que es libre y toma su cuerpo como su herramienta de trabajo y su sexualidad como partida de los servicios que ofrece; así entonces deja fuera del alcance de su día a día la desvalorización de su persona debido a su oficio.

Sin embargo, los seres humanos que se consideran libres muchas veces pueden sobrepasar los límites de la moral y es muy dado a confundirse la libertad con el libertinaje y la vulgaridad y es de esta manera como se pierden puntos ante la sociedad; Este oficio tal vez sería más aceptado y valorado como profesión sino se presentara de forma tan descarada, aunque es entendible que de alguna manera debe llegar al comprador hay poco control en algunas cosas puntuales que desde mi punto de vista debería cambiar... Es un hecho la existencia del profesional que hace uso del espectáculo tanto en vivo como en vídeo para mostrar su sexualidad, lo que sobre pasa esos límites de los que hablamos es la múltiple publicidad que salta al abrir algunas webs (cine online, juegos,etc...)  que no tienen nada que ver con este sector y que cualquier persona puede ver aun sin desearlo ni buscarlo.

Hay una ligera distancia entre la pornografía que en este caso podría abarcar los peep shows o las webcamers y los trabajadores del sexo de pago; Sin embargo en la Red nos encontramos con todo una mezcolanza y si no causa confusión si una gran diversidad que muchas veces es malinterpretado.

Hablando de la red virtual en la que vivimos sumergidos, la cual usamos como principal herramienta de mercadotecnia, nos acercamos al comprador como una fantasía que observa y lo desea hasta que lo alcanza, el problema de esto es la perspectiva con la que se mire, ya que dentro de este sector se vive una doble realidad que puede confundirse, un problema al que nos enfrentamos en la red es el mal uso de la imagen lo que juega con la integridad y la privacidad de una persona...no por ser profesional del sexo se vale hacer mal uso de una imagen y mucho menos para lucrarse; En este sector el anonimato es de gran importancia ya que se juega con la integridad de las personas en general pero sobre todo es un sector en el que los profesionales del sexo se ven expuestos al mundo entero y corren el riesgo de perder su privacidad, la solución a esto es la discreción no por esconder quien es un trabajador sexual sino más bien por cuidar la integridad mediante la discreción del individuo frente a su vida privada.

Aquí volvemos a tocar esa delgada línea que puede convertir en un blanco fácil a un profesional del sexo de pago, ya de por sí se enfrenta a un juicio totalmente moralista, es un hecho vergonzoso pero real el que debamos dar explicaciones ante la sociedad sobre algo tan íntimo como es la sexualidad; Si una persona decide dedicarse a este oficio no tendría porque ser señalado pero la triste realidad es que así es. Por lo tanto nos encontramos en una lucha constante entre el que lo desaprueba y lo juzga y el que hace de su forma de vida esta profesión.

En resumen: La existencia de los profesionales del sexo de pago es un hecho que no se puede parar y muy a pesar de un gran porcentaje de la sociedad que está en desacuerdo cada vez se hacen más presentes y se oculta menos, por lo tanto el vivir plena y libremente no es incompatible con actuar con cautela y discreción lo que puede ser esa línea que separa el descaro del respeto a terceros, después de todo la humanidad se ha ganado el derecho al libre albedrío, así entonces los trabajadores sexuales son parte de la sociedad y por lo tanto no podemos negar sus derechos como tampoco pueden olvidar sus obligaciones sobre todo a no cruzar los límites del otro.

Todo esto obviamente no da cabida al lado oscuro del tema, es decir la clandestinidad y prohibición abre las puertas traseras del que se aprovecha para beneficiarse mediante actos violentos y comportamientos ilegales, esta parte es la que todos los profesionales con su hacerse notar están aboliendo poco a poco haciéndose hueco en la sociedad y dando fin a falsos mitos y tabúes que arrastra la historia de este oficio.
Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Google+ Followers